
Estatuto


Presentación
El Papa Francisco nos habla en su Encíclica Postsinodal Querida Amazonia de cuatro sueños: el sueño social (la Iglesia al lado de los que sufren); el sueño cultural (cuidar el poliedro amazónico); el sueño ecológico (un sueño hecho de agua); y el sueño eclesial (una Iglesia con rostro amazónico). Estos cuatro sueños tienen su tarea respectiva, nosotros como Asociación queremos con la ilusión y la alegría del creyente unirnos a los sueños del Santo Padre; por eso, nos hemos empeñado en realizar un estatuto con rostro humano, que supere lo estrictamente jurídico y que posibilite ser samaritano con los otros.
El Papa Francisco, es el Papa de la sinodalidad, que propone Caminar Juntos, escuchándonos. Esta nueva actitud es la que guía nuestra institución. La misión se realiza juntos, la doctrina social se acoge unidos y el desarrollo de la persona es de todos; en ese sentido nosotros, como institución deseamos caminar juntos para cumplir lo que contiene este estatuto. Lo que se dice aquí es fruto de reuniones y encuentros, siempre con el noble sentimiento de abrirse a los demás. Nuestra asociación es samaritana por sus sueños, su fundación y por sus estatutos.

Primer punto
Está inspirada en los sueños del Papa que nos permiten también hacer lo mismo, de tal manera que tenemos tres sueños: el sueño misionero (propagación de la fe); el sueño social (doctrina social de la Iglesia); y el sueño antropológico (el desarrollo integral de la persona humana). Estos sueños se concretan en los fines de nuestra Asociación, pues, creemos firmemente que nuestro País necesita de los principios cristianos, de la educación y de su propia historia para crecer.

Segundo punto
Aunque la fundación legal requiere del reconocimiento del estado peruano, siempre es la concreción de algo que está más atrás, en la ilusión de un grupo de creyentes, por ser reconocidos como tales. El pasado nos remite a pensar en la fundación moral, que reúne a personas que desde niños crecieron en la fe y en el respeto a los demás, misioneros, que como samaritanos tendieron la mano a los necesitados, y que ahora tienen la oportunidad de realizar algo más grande.

Tercer punto
El horizonte de este estatuto es la persona humana, que es fundamento último de cualquier iniciativa de nuestra asociación. La persona es creada por Dios, puesta en el mundo para protegerlo. Un mundo mejor será posible cuando miremos al otro como prójimo, reconociéndole su dignidad de hijo de Dios, buscando su desarrollo integral, haciendo que sus talentos se abran, de esta manera, partimos de la idea que todos siempre tenemos algo que ofrecer.

Palabras sabias..
«El que ama no se queda de brazos cruzados, el que ama sirve, el que ama corre a servir, corre a comprometerse en el servicio a los demás.»

Papa Francisco
Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano
